ENFOQUE PERÚ
Conceptos sobre Zonas de Amortiguamiento (Z. A.) del Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SINANPE) de Perú:

  • Espacio definido por su capacidad para minimizar el impacto de las contaminaciones y demás actividades humanas que se realizan de manera natural en el entorno inmediato a las ANP, con la finalidad de proteger la integridad de la misma.
  • El Plan Maestro de cada área definirá la extensión que corresponda a su Zona de Amortiguamiento (Z. A.).
  • Las actividades que se realicen en las Z. A. no deben poner en riesgo el cumplimiento de los fines del ANP
  • La Z. A. no es parte constructiva del ANP.

En las Z. A. se promueve:

  • el ecoturismo;
  • el manejo o recuperación de poblaciones de flora y fauna;
  • el reconocimiento de Áreas de Conservación Privada;
  • las concesiones de conservación;
  • concesiones de servicios ambientales;
  • la investigación;
  • la recuperación de hábitat;
  • el desarrollo de sistemas agroforestales;
  • así como otras actividades o combinación de las mismas.
    (INRENA – IANP)

“Zonas de amortiguamiento

Los territorios adyacentes a las áreas naturales protegidas de SINANPE, por su naturaleza y ubicación, requieren un tratamiento especial que garantice la conservación del área protegida. El Plan Maestro de cada ANP definirá la extensión que corresponde a su Zonas Amortiguamiento.

Las actividades realizadas en estas zonas de amortiguamiento no deben poner en riesgo el cumplimiento de los fines del área natural protegida. En este sentido se promueve la suscripción de acuerdos y convenios y con los diversos sectores públicos, en especial gobiernos locales y regionales, para el desarrollo de actividades compatibles con las condiciones especiales de estas áreas”

(Estrategia Nacional para las Áreas Naturales Protegidas – PLAN DIRECTOR, 2003)

Zonas de amortiguamiento:

  • No son parte del área protegida.
  • La autoridad de áreas protegidas no tiene una competencia directa sobre ellas.
  • Se requiere informe favorable del INRENA para actividades en estas zonas.
  • El rol es más bien promotor de actividades con los objetivos del área.
  • Garantizan la conservación de las ANPS

¿Cómo se establecen las zonas de amortiguamiento?

  • Las normas establecen que se determinan dentro del Plan maestro de cada área.
  • La mayoría existentes a la fecha fueron establecidas mediante Resoluciones jefaturales en diciembre del 2001, de manera provisional. Los Planes Maestros deben consolidar estas normas.
  • Actividades compartibles: ecoturismo, manejo o recuperación de flora y fauna, áreas de conservación privada, concesiones para conservación, servicios ambientales, investigación, recuperación de habítats, agroforesteria.

(Presentación de Pedro Solano (SPDA) para la OET – Los Amigos / 2003,
tema: Sistema Legal Peruano)


Conceptos o definiciones de las Z.A. en Ecuador, Perú y Bolivia - una comparación (Anexo)

Fuente: "Desarrollos legales e institucionales sobre áreas protegidas y zonas de amortiguamiento, en Bolivia, Ecuador y Perú" de Arturo Moscoso V. en: "Las zonas de amortiguamiento: un instrumento para el manejo de la biodiversidad.El caso de Ecuador, Perú y Bolivia." CEBEM-Bolivia, FLASCO, Sede Eduador, Universidad de Córdoba, ZEU-Justus-Liebig-Universitaet Giessen-Alemania Y Comunidad Europea, 2003.


Preguntas sobre el marco conceptual de Z. A.

En este enlace encontrará todas la preguntas que nos venimos planteando hasta el momento sobra las Zonas de Amortiguamiento. Como es un tema nuevo y en proceso de discusión y estudio, este enlace irá aumentando más a medida que surgen nuevas interrogantes sobre el tema. Es una buena plataforma de inicio para abordar el tema de las Z.A.


ENFOQUE ANDINO
Versiones Andinas (Ecuador, Perú y Bolivia):

La Unión Europea –UE- ha financiado en 2003 el Proyecto Zonas de Amortiguamiento como Instrumento para el manejo de la Biodiversidad en los Bosques Tropicales de la Vertiente Oriental Andina (Programa INCO-DC No. ERB IC18-CT98-0258), el cual se plantea como objetivo la elaboración de una base científica multisectorial para el análisis de la estructura de los procesos de desarrollo y sus factores determinantes para Z. A. y sus zonas de influencia en ANP, en la vertiente oriental de los Andes.

En este proceso de discusión surge en primer lugar la necesidad de definir el concepto de zona de amortiguamiento, su funcionalidad y sus utilidades. La literatura sobre el tema de la conservación ha aportado una importante variedad de términos para referirse a las zonas de amortiguamiento (áreas de uso múltiple, zonas de influencia, zonas de transición, zonas periferias, zonas tampón, etc…..). En los capítulos 1 y 2 se intenta lograr una conceptualización de la Z. A., desde una perspectiva tanto normativa como institucional.

A partir de estas definiciones se puede constatar que el concepto de zonas de amortiguamiento aún no está definido claramente, problema que se deriva en gran medida del proceso de consolidación, de definición de sus límites, categorías, infraestructura, planes manejo, estudios biológicos y otras actividades en que se hallan las ANP y que limitan el tratamiento especifico hacia las zonas de amortiguamiento. Se enumeran a continuación, las funciones básicas de la Z. A. externas (Programa de manejo de Zonas de Amortiguamiento – PMZA – Bolivia, 1996):

  • Apoyar en la conservación de la biodiversidad del ANP y de su entorno externo de manara que las necesidades, demandas y concepciones de desarrollo económico de las poblaciones locales sean compartibles con las necesidades de conservación del ANP.
  • Evitar el aislamiento geográfico del ANP ocasionado por la fragmentación del hábitat; político administrativo de las Z. A., producto de falta de coordinación institucional; el aislamiento social de las poblaciones locales, causado muchas veces por el desconocimiento de sus tradiciones y costumbres, y en general, el derecho consuetudinario de los pueblos indígenas y originarios en el contexto general de las políticas de desarrollo sostenible, y el aislamiento económico regional.
  • Disminuir gradualmente la intensidad de uso e impacto negativo de las actividades antropogénicas originadas en las zonas sin restricciones, hacia una zona de intensidad de uso cero a casi cero que corresponde a las zonas núcleo de las ANP.
  • Fomentar el desarrollo económico de las poblaciones locales sin que esto ocasione que las Z. A. se conviertan en focos atractivos para el establecimiento de nuevos asentamientos humanos descontroladas.

El concepto de Z. A., tanto desde la perspectiva de cada ANP, como desde el punto de vista del avance de la región en que se encuentran, debería ser el de una zona de conservación y desarrollo que asegure el mantenimiento de la calidad ambiental y permite a su vez, mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

Lo que se pudo verificar en al realidad estudiada no permite sin embargo, percibir un concepto de Z. A. en los términos mencionadas, sino elementos dispersos que pueden ser utilizados para la construcción de esta definición. En el capítulo 2 de esta estudio se presentan y discutan algunas de estas limitaciones:

  • Las Z. A. guardan escasa relación conceptual y operativa con las zonas protegidas correspondientes.
  • Están desarticuladas con relación al contexto nacional y regional y hallan desajustes y fragmentación internos.
  • En la mayoría de los casos y en muchos aspectos, se trata de zonas marginales con respecto a la economía del país y del la propia región en que se encuentran.
  • Carecen de un plan estratégico de desarrollo que abarque a toda la zona, concebida como una unidad territorial. Esta es una posibilidad lejana en el corto plazo.
  • Los mecanismos institucionales encargados de las ANP han mostrado escasos esfuerzos por establecer las relaciones entre las ANP y las Z. A.
  • Existen condiciones muy incipientes, incluso en Bolivia, como para pensar en el desarrollo de una unidad territorial de planificación y de desarrollo local en las Z. A.; en los otros dos países no se han desarrollado intentos en este sentido.

¿Cuáles son las condiciones sistemáticas: sociales, culturales, institucionales y económicas que presentan estas zonas para enfrentar un posible plan de desarrollo que tome en cuenta su relación con las Z. A. y el propio desarrollo de la región?

En primer lugar, el concepto de Z. A. debe traducirse en una base legal y normativa que defina las políticas en los diferentes niveles; éstos de abordan y analizan en los capítulos 1 y 2 de este estudio.

Fuente: “Zonas de amortiguamiento como instrumento
para el manejo de la biodiversidad – El caso de Ecuador,
Perú y Bolivia”

Por José Blanes, Rafael M. Navarro, Uwe Drehwald, Teodoro Bustamante,
Arturo Moscoso, Francisco Muñoz, Alice Torres
Este proyecto y al publicación de sus resultados
fue financiada por la Comunidad Europea,
Programa: INCO-DC, Contrato No. IC18-CT98-0259


ENFOQUE AMERICA CENTRAL
Objetivos del Manejo de Zonas de Amortiguamiento

Hay tres justificaciones interrelacionadas que frecuentemente se citan para los proyectos e intervenciones del manejo de zonas de amortiguamiento en América Central. La primera de estas justificaciones es ecología:

Aumentar el tamaño eficaz de las unidades de conservación a través de la promoción de usos de la tierra que sean lo más similar posible a los ecosistemas naturales en parques y reservas adyacentes, para amortiguar, al área protegida de las influencias negativas de la actividad humana circunvecina. Esta justificación es especialmente importante a medida que disminuye el tamaño de la reservas y su diversidad ecológicas, y a medida que también aumenta el aislamiento de otras áreas naturales. Cuando las áreas naturales están rodeadas por paisajes intensamente utilizadas, y la demanda por la tierra o las inquietudes políticas y económicas evitan la adquisición directa de tierras, el manejo de zonas de amortiguamiento podría ser la única opción disponible para los administradores de terrenos a fin de mejorar la viabilidad ecológica de sus áreas protegidas y reducir las tasas de pérdida de especies.

Un buen ejemplo en la Selva Maya en América Central de problemas enfrentados por las reservas pequeñas que carecen de zonas de amortiguamiento que funcionan eficazmente es el Biotopo Cerro caqui a lo largo del lago Petén-Itza al norte de Guatemala. En esta pequeña reserva (menos de 1000 hectárea), rodeada ahora por pastizales y parcelas de agricultura de subsistencia, el aislamiento ecológico y la caza ilícita ya han llevado a la exterminación del pavo ocelado, cuya conservación fue la principal razón para establecer la reserva.

Un segundo objetivo común de las zonas de amortiguamiento es sociológico:

Promover el desarrollo humano sostenible y equitativo en comunidades alrededor de reservas básicas. Puesto que muchos parques y reservas de países en desarrollo tienden a estar ubicados en áreas remotas con niveles de vida muy por debajo de los niveles nacionales ya desalentadores, las inversiones sociales en dichas regiones usualmente tienen sentido aún sin la presencia de un área protegida cercana. Pero para que un proyecto de desarrollo rural de una región adyacente a un parque realmente califique como una iniciativa de zona de amortiguamiento, debe hacer algo más que mejorar el nivel de vida: debe también reducir las presiones sobre el área protegida adyacente y mejorar o estabilizar los patrones de uso de las tierras en la zona de amortiguamiento. Por tanto, introducir tiliapia no nativa para mejorar las dietas deficientes en proteínas en las comunidades de las zonas de amortiguamiento, podría tener mucho sentido para un nutricionista, pero podría poner en peligro las poblaciones de peces nativos en lagos y corrientes cercanas.

La última justificación común para las zonas de amortiguamiento es reducir los conflictos y presiones sobre las áreas núcleo de conservación con usos y actividades incompatibles, ya sea fuera o dentro de los límites de un área protegida.

Esto se realiza brindando oportunidades directas para obtener alimentos y materias primas, empleo e ingresos a las personas mismas que son la fuente de las presiones ejercidas sobre las área protegidas. Muchos administradores de áreas protegidas dedican gran parte de su tiempo y asignan gran parte de su personal y presupuestos a contiendas con personas y comunidades que viven cerca o dentro de los límites de las áreas protegidas. Estas personas realizan actividades proscritas tales como caza y pesca ilícita, extracción de productos forestales y ocupación ilegal de tierras y ganadería de pastoreo en tierras protegidas. Combatir estas importantes amenazas desvía los recursos escasos que son necesarios para promover actividades tales como investigación, educación o programas recreativos. Obviamente las situaciones antagónicas también hacen muy poco por mejorar las relaciones ya tirantes entre las autoridades de conservación y las comunidades rurales.

Pautas para Aumentar las Oportunidades de Éxito de las Zonas de Amortiguamiento

A pesar de la diversidad de los entornos socioeconómicos y ecológicos en los cuales se lleva a cabo el manejo de zonas de amortiguamiento, a menudo se afirma que un grupo relativamente limitado de principios está relacionado con esfuerzos exitosos. A continuación se presenta una lista de doce de dichos principios que se citan con más frecuencia en la literatura respecto al menjo de zonas de amortiguamiento, y que también han sido apoyados repetidamente por los participantes de talleres de la Universidad para la paz en Costa Rica que tienen amplia experiencia practica con dichos proyectos:

  • Establecer límites, categorías de manejo y marcos legales apropiados para áreas protegidas

Muchas áreas protegidas de la Selva Maya en América Central comparten un problema común con muchos parques y reservas neo-tropicales: sus límites, categoría de manejo y los marcos legales son confusos y a menudo tienen serias deficiencias. Muchas de dichas áreas fuero creadas aprovechando las efímeras oportunidades políticas, pero sin una adecuada investigación de campo. Dichas reservas y sus límites a menudo se definen sin inventarios ecológicos adecuados e información sobre censos y tenencia de la tierra. Como resultado, muchas reservas contienen por lo menos algunos terrenos privados legales y poblaciones de precaristas en el momento de su establecimiento: un estudio en 1992 mostró que 86 % de todos los parques nacionales y reservas equivalentes de Suramérica, tienen una ocupación humana permanente dentro de sus límites (Amend y Amend, 1992)

  • Involucrar desde el principio a las comunidades locales en el planeamiento de las zonas de amortiguamiento y zonas silvestres

Citando al Vicepresidente del Banco Mundial Moeen A. Qureshi, “La participación y la dotación de poder son asuntos de eficiencia. Las comunidades tienen mayor probabilidad de tener intereses, contribuir y mantener proyectos que responden a sus necesidades, conocimientos e iniciativas. En general, el éxito relativo del desarrollo rural es mayor cuando los interesados a nivel local están directamente involucrados en el planeamiento de proyectos, la toma de decisiones y la implementación. Los habitantes rurales en general siempre buscan mejores maneras de cultivar, pescar, explotar productos y en general satisfacer sus necesidades diarias. Buscan ideas que sean de bajo costo, reduzcan riesgos, ahorren recursos humanos, generen ingresos y sean compartibles con sus costumbres y prácticas normales.

  • Colaborar con los gobiernos y actores a escala nacional para enfrentar problemas de gran escala: ver el bosque a través de los árboles

Después de varias décadas de intensas investigaciones y pruebas de campo en México y América Central, se han seleccionando árboles de uso múltiple y rápido crecimiento y sistemas de agrosilvicultura y se han desarrollado mejores variedades de ganado y cultivos. Se han puesto técnicas de conservación de suelos, están en camino proyectos de ecoturismo comunales, han avanzado las pruebas de manejo de bosque naturales y se han aplicado y mejorado los métodos integrado de plagas. Sin embargo, han fracasado muchos de los esfuerzos para diseminar exitosa y ampliamente dichas técnicas, al igual que las iniciativas de manejo de vida silvestre, y casi ninguno de estos esfuerzos han resultado funcionar en situaciones de la “vida real” en la Selva Maya de América Central. Algunos de dichos fracasos de deben al hecho de que los sistemas técnicamente “adecuados” son demasiado costosos o difíciles de mantener para que sean útiles. Con frecuencia, sin embargo, dichos fracasos se deben a una miopía popular: la implementación de proyectos a un nivel micro y un énfasis en las soluciones técnicas sin prestar atención a las causas regionales y nacionales de los síntomas observados en las zonas de amortiguamiento.

  • Abordar problemas de tenencia de la tierra y crecimiento demográfico

Dos situaciones, que casi siempre se encuentran juntas, están a menudo relacionadas con el fracaso de los esfuerzos para manejar zonas de amortiguamiento: el aumento galopante de la populación como resultado del aumento natural y al inmigración, y derechos de tenencia de la tierra débiles, conflictivos o ausentes. Por otro laso, algunos de los mejores ejemplos en la Selva Maya de métodos innovadores para el manejo de bosques madereros y no madereros se encuentran en los ejidos por largo tiempo establecidos de Quintana Roo, donde una tenencia segura de la tierra, las economías de escala y un énfasis en las empresas de valor agregado ha garantizado beneficios para todos los miembros de la comunidades.

  • Entender como la escasez y regradación de los recursos, afecta las estrategias y el éxito del manejo de las zonas de amortiguamiento

Las áreas que están bastante degradadas y que tienen poblaciones humanas estables o decrecientes, y las que han sufrido recientes desastres ambientales (serias inundaciones, sequías, o derrumbes) son buenos sitios para proyectos exitosos en zonas de amortiguamiento. Esto se debe a que tanto las causas como las consecuencias de la degradación de los recursos a menudo son mejor entendidas por dichas comunidades locales que en los entornos de nuevas fronteras. Por el contrario, en las zonas de amortiguamiento donde los bosques naturales o la vida silvestre todavía son relativamente abundantes pero están siendo rápidamente agotados, como en el caso de Petén de Guatemala, a menudo es difícil convencer a los inmigrantes recientes de otras regiones más degradadas de que no hay nada por qué preocuparse.

  • Estar alerta a los incentivos contraproducentes y resultados no esperados

El éxito a corto plazo para mejorar el nivel de vida del hombre en las zonas de amortiguamiento, puede de hecho provocar un fracaso a largo plazo tanto en estas zonas como en las áreas núcleos de conservación. Esta noción aparentemente contradictoria se debe al hecho de que los esfuerzos de desarrollo rural altamente exitosos en las zonas de amortiguamiento pueden actuar como imanes para los pobres que viven a muchos kilómetros de distancia A menos que las historias de éxito de las zonas de amortiguamiento se puedan repetir rápidamente en una región más grande, o que existan mecanismos muy claro para limitar en crecimiento demográfico en las zonas de amortiguamiento (e.g. sistemas claros de tenencia de tierra y edictos comunales que prohíban nuevos asentamientos) el éxito inicial puede llevar a una mayor afluencia de población. Esto puede superar rápidamente la capacidad de los proyectos de las zonas de amortiguamiento para satisfacer las necesidades adicionales de ayuda de los recién llegados, ocasionando efectos indirectos dentro de los límites de los parques y reservas y una mayor degradación de las zonas de amortiguamiento. Las mejores inversiones sociales que uno puede hacer en dichos casos, a menudo están muy lejos de la frontera de las regiones distantes y ambientalmente degradadas de la cuales provienen los nuevos colonizadores.

  • Apegarse a los mandatos y competencias institucionales

Algunos argumentan que el manejo de zonas de amortiguamiento debe ser prioritario con respecto al manejo de las zonas núcleo en sus esfuerzos por limitar las amenazas a los parques. Los que apoyan este punto de vista consideran que la agencias de conservación deben reducir los esfuerzos y recursos dedicados a la protección, los servicios a los visitantes y las investigaciones y dedicar gran parte de su energía a colaborar con los vecinos de parque.

No obstante, muchas agencias que manejan áreas protegidas son nuevas y débiles. Muchas agencias han experimentado años de recortes presupuestarios, reducción de personal y baja moral. El personal administrativo a menudo carece del mandato, experiencia, personal y presupuesto para trabajar en forma eficaz en el desarrollo rural. Además, al expandir la amplitud y el alcance de sus actividades para incluir los proyectos de desarrollo en zonas de amortiguamiento, estos administradores a menudo sacan de apuros a otras agencias gubernamentales y organizaciones voluntarias privadas que lamentablemente no están cumpliendo con sus mandatos.

¿Entonces cuáles son los papeles apropiados para los administradores de ANP en zonas de amortiguamiento? Su mayor contribución para mejorar las perspectivas de desarrollo a largo plazo para las comunidades cercanas, es maximizar la generación de empleo e ingreso local a través de un manejo apropiado de las zonas básicas, concentrándose en sus competencias básicas y mandatos legales. Pocas áreas básicas de conservación de Mesó América se están utilizando cerca de su “capacidad de sustentación” para investigaciones, recreación, educación y turismo nacional e internacional. Dicho desarrollo usualmente crea un aumento repentino incluso mayor en el empleo indirecto en los servicios de turismo, construcción y nuevos mercados de artesanía y alimentación básicos fuera de los límites de las reservas. Al mismo tiempo, las agencias de manejo de áreas protegidas deben ser promotores activos agentes catalizadores de cambio en las zonas de amortiguamiento, cabildeando, persuadiendo y desafiando a otras agencias privadas y públicas con mandatos y competencias en el desarrollo rural para hacer un mejor trabajo. Esto debe estar aunado al fortalecimiento de las agencias gubernamentales existentes de desarrollo social a nivel nacional y local, y la dotación de más poder y responsabilidad a las ONG y organizaciones comunales que trabajan en el campo de las zonas de amortiguamiento.

  • Reconocer el papel vital de la aplicación de la ley

Los profesionales en conservación en la Selva Maya prefieren uniformemente siempre que sea posible, métodos que no impliquen confrontación para abordar a los que infringen las leyes de conservación. Tienen una buena razón para hacerlo: un fuerte énfasis en la aplicación de la ley en los años posteriores a la creación de la Reserva de Biosfera Maya en Guatemala a principios de esta década, llevaron a incendios de los puestos de guardaparques, violencia física contra el personal de la reservas y a un resentimiento profundamente arraigado entre el personal gubernamental de las reservas y los residentes locales. Sin embargo, debilitar o eliminar los programas de protección usualmente lleva a que aumentan las actividades prohibidas. Algunos habitantes de todas las sociedades están propensos a quebrantar la ley por lo menos ocasionalmente. En cualquier país, si los que quebrantan las leyes de conservación nunca son atrapados en el acto, llevados ante un magistrado y castigados de una manera significa, se hace más probable que más ciudadanos quebranten la ley y más a menudo. Es crucial que las inversiones en las actividades de la zonas de amortiguamiento no se consideren una excusa para reducir la aplicación de la ley dentro de los parques y reservas.

  • Amortiguar áreas protegidas estrictamente protegidas con reservas extractivas

Cada vez es más común encontrar complejos de áreas protegidas incluyendo un parque nacional o una “área núcleo” similar estrictamente protegida por lo menos en parte por reservas extractivas y áreas forestales de tierras tribales. Los complejos de reservas más ecológicamente representativos y grandes forman parte de la Red de la Reserva Biosfera MAB de UNESCO, tales como las reservas de Biosfera maya y Sian Ka’an. El modelo de las reservas de biosfera refleja el hecho de que las mejores zonas de amortiguamiento para parques y reservas estrictamente protegidas, a menudo son reservas extractivas sin asentamiento humanos permanentes y con límites claros y un manejo eficaz por derecho propio, tales como las reservas forestales y las áreas de manejo de vida silvestre. Desde un punto de vista social y político, usualmente también es más fácil obtener el apoyo para la creación de dichas reservas extractivas que para reservas estrictas.

Algo también muy apropiada son las tierras privadas dedicadas principalmente a la conservación (manejo de bosques naturales, ecoturismo). La red de reservas naturales privadas y de las ONG en Latinoamérica, está creciendo rápidamente; muchos se encuentran junto a parques y reservas administradas y poseídas por el gobierno. Por el contrario, las peores zonas de amortiguamiento desde un punto de vista de administración y conflictos están densamente pobladas por campesinos pobres y sin tierra donde las mujeres tienen un bajo status, las familias son grandes y los sistemas de tenencia de la tierra son deficientes o no existen.

  • Adoptar definiciones flexibles de los límites exteriores de las zonas de amortiguamiento

La zona de amortiguamiento ideal desde un punto de vista, abarcaría usos de la tierra progresivamente más intensivos a medida que uno se aleja de una reserva núcleo, con corredores de habitas más naturales que vinculan las reservas cercanas. Existen pocos ejemplos de dichos paisajes en la vida real. Más bien, el uso de la tierra alrededor de las áreas protegidas a menudo es un mosaico de tierras de cultivos, pastizales, pasajes urbanos y parcelas dedicadas a la silvicultura y agrosilvicultura.

Sin embargo, excepto en el caso de las reservas extractivas adyacentes a las áreas núcleo de conservación, usualmente es mejor pensar en que el manejo de zonas de amortiguamiento es un concepto que no está necesariamente restringido por límites externos estrictos. En las tierras privadas de las zonas de amortiguamiento, ocurren diferentes problemas con distintas intensidades y en diversas épocas del año. En vez de concentrarse en un límite externo físico, se debe prestar atención a la definición de las metas de intervención: comunidades humanas altamente prioritarias y áreas problemáticas. Los limitados recursos se pueden utilizar mejor a través de regulaciones, incentivos y programas que promuevan un mejor uso de la tierra, una tenencia clara y reducciones de las presiones del hombre sobre las zonas básicas de estas áreas.

Un punto planteado muchas veces por los participantes del taller de zonas de amortiguamiento de la Universidad para la paz que trabajan en reservas con importantes recursos acuáticos, ha sido que con mucha frecuencia las peores amenazas para una área protegida podrían originarse a cierta distancia de sus límites. Por ejemplo, los contaminantes y aguas residuales de centros urbanos o áreas agrícolas a decenas de kilómetros del límite de un parque, podrían constituir las principales amenazas para los ríos, lagos y estuarios de un área protegida. En dichas situaciones, si el manejo de zonas de amortiguamiento se concentra en terrenos inmediatamente adyacentes a un parque o reserva, haría poco para mitigar las amenazas más críticas para el área

  • Fomentar la formación de una fuerte red de interesados y prepararlos para el largo camino

Los conflictos son inevitables cuando los recursos y la tierra son escasos. Los problemas de las zonas de amortiguamiento cambiarán, pero nunca desaparecerán por completo. Se necesita perseverancia y el fortalecimiento de una red de instituciones sin fines de lucro, ONG y públicas a nivel local para sobrevivir a las reducciones o colapsos en el financiamiento externo y las crisis políticas locales. Las inversiones para fortalecer las instituciones locales, desarrollar recursos humanos y diseñar y promover mejores sistemas de producción pueden aumentar las probabilidades para mejoras sostenibles en el uso de terrenos como zonas de amortiguamiento y el bienestar humano, mucho después de que se corta el cordón umbilical de la ayuda financiera externa y asistencia técnica.

  • Trabajar con todos los grupos de internes de las zona de amortiguamiento

No todos los vecinos de áreas protegidas, incluso en los países en desarrollo más pobres, son campesinos pobres o pueblos tribales. Muchas áreas junto a áreas protegidas núcleo son propiedad de prósperos agricultores o ganaderos, empresas madereras o incluso corporaciones multinacionales. Algunos argumentarían que dichos vecinos de áreas protegidas son el “enemigo” y sería mejor ignorarlos en los programas de conservación. La realidad es que los vecinos prósperos con intereses económicos a largo plazo en una región pueden ser aliados estables a favor de la causa de la conservación, particularmente si dependen en cierta medida del ecoturismo o de la cosecha de madera o vida silvestre para su ingreso. Por el contrario, dichas personas o grupos pueden también ser poderosos obstáculos y adversarios si no se cultivan buenas relaciones con ellos. Por lo tanto, los administradores de áreas protegidas deben colaborar con todos los sectores de las sociedades circunvecinas, desde campesinos y pueblos indígenas hasta acaudalados ganaderos y empresarios locales, y tanto pequeños propietarios como propietarios de grandes porciones de terreno.

Conclusiones

La experiencia con el manejo de zonas protegidas y los proyectos de desarrollo y conservación integrados todavía está dando sus primeros pasos. Muchos de dichos esfuerzos en la Selva maya se iniciaron en la década pasada. Sin embargo, las evidencias crecientes señalan obstáculos comunes para el éxito en la implementación de proyectos y varios principios básicos que están a menudo relacionados con esfuerzos más exitosos. Las pautas presentes en este documento, recogidas de la literatura y la sabiduría colectiva de los profesionales de la Selva Maya en América Central, deben brindar materia de reflexión a las personas e instituciones que avanzan por el oscuro mundo del manejo de las zonas de amortiguamiento.

Fuente: La nota original titulada “Buffer Zone Management: Lesson 20 for the Maya Forest, fuetomada de Conservation and Community Development in the Mayan Foresto of Beliza, Guatemala and Mexico” y traducida para el INCAE por Rocio Varela Rosabal de TRAYSER S.A. Alajuela, Costa Rica. La traductora es la única responsable de la exactitud de la traducción. Noviembre 1996.

 

(Fuente: " Manejo de Zonas de Amortiguamiento: Lecciones para la Selva Maya" de "Conservation and Community Development in the Mayan Foresto f Belice, Guatemala and Mexico, INCAE, 1996)

 

Comentarios
sobre la definición territorial
de las Z. A.:

  • No existe un criterio común para definir el concepto de Z. A. (ni conceptual ni normativamente).
  • La definición de los límites varía con las diferentes instituciones, con cambios en las áreas incluidas, superficies, etc… 
  • Las Z. A. propuestas intentan mantener un criterio biogeográfico, que las dote de un sentido territorial.
  • La complejidad biogeográfica de las diferentes unidades que componen las Z. A.. requiere de un sentido territorial integrados. 
  • Las Z. A. mo están integradas en muchos casos en el proceso planificador crean una clara diferenciación entre “dentro” y “fuera” del ANP

 

Fuente : “Metodología para el estudio de sistemas agroforestales en Z. A. de ANP de bosque tropical en la vertiente oriental andina” Por Rafael M. navarro cerillo y Francisco J. Muñoz Macias.

En: Las Z. A.: un instrumento para el manejo de la biodiversidad. El caso de Ecuador, Perú y Bolivia, Comunidad Europea, 2003

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